Copyright © 2004 - 2005 Revista Magazine.com. Todos los derechos Reservados
|
|
|
|
|
|
|
||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||
|
Inicio - Literatura - Antes de hablar, reflexiona Un enlace enigmático: Los Arnolfini
Sin lugar a dudas uno de los grandes maestros de la pintura flamenca y universal es Jan Van Eyck. Su legado artístico dio un vuelco al tradicional sistema pictórico formalizando novedades como la pintura al óleo, el realismo detallista y un inconfundible simbolismo disfrazado. Entre sus obras mas representativas destaca por su innumerable reproducción el cuadro “El matrimonio Arnolfini”, elaborado en 1434 y localizado en la actualidad en la Nacional Gallery de Londres. A ojos de un espectador desentrenado puede parecer “simplemente” un magnífico retrato de pareja en su dormitorio, pero el artista oculta tras cada uno de los objetos un mensaje cifrado que espera ser desvelado. Analicemos detenidamente cada uno de los detalles:
Pasamos entonces al espejo, donde se aprecia la cuarta dimensión de la pintura. El espejo simbólicamente significa la pureza, es la Virgen sin mancha (Inmaculada) de las Letanías. El carácter religioso se aprecia también en las diez escenas que bordean el marco, que albergan imágenes de la Pasión de Cristo. En el reflejo del espejo convexo se aprecian dos personajes, ¡ahí están los testigos!, pero, ¿quiénes son? Esto nos lleva a fijarnos en la inscripción de la parte superior. La inscripción en letra gótica reza: “Jan Van Eyck estuvo aquí” por lo tanto el propio pintor certifica este enlace. Del techo cuelga una lámpara de araña con una sola vela encendida, esto significa la presencia divina en este matrimonio, ya que Dios es la luz: “Ego sum lux mundi”. Fijando nuestra atención a los lados del espejo vemos una figurita tallada en el cabecero de la cama, es Santa Margarita, patrona del buen parto. Junto a ella una escobilla colgada de la pared, simbolizaría la limpieza, por el sometimiento de la mujer a su esposo. Junto a la ventana se observan unas frutas: manzanas y granadas, simboliza el Paraíso perdido por la humanidad. Si nos acercamos al registro inferior capta nuestra atención el perro situado verticalmente respecto a las manos, simboliza la fidelidad en la unión. Junto a él las sandalias, ya que ella se descalza por ser un terreno sagrado por el matrimonio. Tras este riguroso análisis el observador descubre un complejo mundo simbólico-religioso enmascarado tras un mobiliario de época que a primera vista pasó inadvertido. Van Eyck nos da una lección con su pintura: no basta con ver el arte, también hay que comprenderlo. Elena Orión |
|
||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||
|
|
|
||||||||||||||||||
|
Copyright © 2004 - 2005 Revista Magazine.com. Todos los derechos Reservados |
|||||||||||||||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
||