Copyright © 2004 - 2005 Revista Magazine.com. Todos los derechos Reservados
|
|
|
|
|
|
|
||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||
|
Inicio - Música - Quimi Porter
Quimi Porter Entrevista
Por Illy Nes
“En las letras no me
corto, no dejo nada en el tintero” Quimi
Portet presento su ultimo disco “La terra
es plana” en la Sala Ámbar con un éxito rotundo. El “noi
de Vic” deleito con su ultimo trabajo, donde no falto el punto de humor con una
versión en catalan de “Rios de Babilón”. Clasico de Boney M.
Yo
creo que, a diferencia del anterior, quizás la producción es menos artificiosa;
hay menos instrumentos. Realmente, lo que hemos intentado es que, lo que puede
hacer una guitarra, para qué doblarlo, para qué insistir en un arreglo que ya
funciona con muy poquitos instrumentos, y dejar el protagonismo a los textos más
que nada. Intentar que los textos sean lo que se le quede a la gente del disco.
Esa es la idea. En otros discos hemos insistido mucho en la parte musical ,
producidos, y es algo que en este no ocurre.
Se
presentan los instrumentos de una canción y ataca la canción; el cantante
expone su rollo y, cuando lo ha expuesto, se acaba la canción. Yo diría que está
muy pensado para los textos que contiene, más que para la música. Obviamente
trato la música con religiosidad porque me gusta mucho, pero no es un disco que
está pensado desde el punto de vista musical, sino más bien, si se me permite,
literario. Tú empezaste a tocar la
guitarra siendo muy pequeño… Sí,
pero como todos. A los once años, cuando la gente empieza a tocar tonterías. En la tuna, ¿no? Sí,
porque entonces no había otra manera de tocar la guitarra, no porque tuviera
una especial predilección por la tuna. También te gustaban
mucho las motos.
Y
todavía me gustan: tengo 47 años y todavía voy en moto. Lo que pasa es que voy
más despacio ahora.
¿Te basas en tus propias experiencias a la hora de componer o es el producto de una creativa imaginación?
Yo,
la verdad, es que no lo sé. Seguro que me baso en mis experiencias, porque no
tengo otras. Yo he venido a este planeta y solo me han dejado estar en este
mundo. Me gustaría estar fuera de mí durante unos días, pero lo que pasa es que
tampoco soy un cronista. Tampoco soy un escritor naturalista. Yo más bien hablo
de mis venadas, o sea, no me corto; yo en las letras no me corto, no dejo nada
en el tintero. No simulo ser más simpático de lo que soy, ni más antipático de
lo que soy, ni intento huir de nada. Soy, simplemente, lo que buenamente ha
venido en este mundo como Quimi Portet. Es relativamente sencillo y simple para
mí. ¿Hay alguna canción con
cierto contenido biográfico en este trabajo? No,
no. Mis discos no son biográficos. Si yo hiciera una biografía sería una
biografía, pero nunca en forma de canción. No creo que las canciones sirvan
para ser biográficas. La música es otra cosa. No; biográfico es el currículum
de una persona, lo que mandas para que te den trabajo, o tu biografía, pero una
canción es lo contrario a biográfico. No tienes que haber estado en África para
escribir una canción que se llame África.
Para
eso somos músicos, para soñar, para intentar darle a la gente las claves de la
poesía más que darles la poesía. Ser un cursi
y decirles: “las mariposas revolotean por encima del océano”, que es una
cursilada como una casa. Darles a ellos los elementos para que, a través de tu
música, sientan esa fusión poética.
En 1990 aprovechaste el
soporte de Internet para promocionar tu trabajo Cancioner electromagnètic. Ahora que Internet se ha convertido en
el medio de difusión, yo diría, más importante, ¿te planteas trasmitir alguno
de tu conciertos a través de la red? No,
a mí la red me importa un rábano, porque tengo 47 años y lo único que pienso es
jubilarme, o sea que... Yo tengo una vida muy agradable y viví una época muy bonita de la música. He vivido una época en la que no había
piratería apenas; la gente se hacía casetes, pero no pasaba nada; en que la
gente valoraba a los artistas más de lo que merecíamos, y que hacíamos unos
conciertos impresionantes a los que venía una gran cantidad de gente. He tenido
esa suerte. La carrera que hago ahora me la tomo con mucha calma. No es que no la
valore, no es que no la tome en serio; me la tomo absolutamente en serio igual
que la época del Último de la Fila. Pero, digamos, que mis prioridades ahora
son otras actualmente, pues la vida hace bajada ya. Durante una temporada la
vida hace subida y ahora hace bajada, y me gusta entregarme a esa bajada sin
forzar nada. Trabajo duramente para promocionar mis discos, hago propaganda
como loco, me compro camisas, me pongo colonia, a todas las entrevistas que me hacen
voy muy contento, pero digamos que mis prioridades son otras. No
pretendo tampoco avasallar a nadie. Tuve
la suerte de estar en un grupo que vendía muchos discos y ahora trabajo en mi
material, canto en catalán, vendo muchos menos discos, pero me siento
perfectamente cómodo, o sea, que no estoy en una fase expansiva.
¿Cuándo decide Quimi Portet dedicarse de lleno a la música?
Lo
decidí muy jovencito, lo que pasa es que, conseguir ganar un duro de la música,
no lo conseguí hasta que no vendimos discos con el Último de la Fila y ya tenía 30 años yo. O sea, durante muchos
años. Pero desde muy jovencito quería ser músico. Lo cual no tiene ningún
mérito, porque algo hay que ser en esta vida. Tampoco era ningún héroe, `yo lo
tengo clarísimo’. También podía haberme salido mal. Nunca me hago el chulo por
esto, porque en el mundo todo el mundo acaba sobreviviendo con una cosa o con
otra. O sea, que hay una parte de suerte total.
¿Tiene algún significado especial para ti "Rivers of Babylon”, hasta el punto de versionar este
tema de Boney M en tu último disco? Bueno,
es una canción que me da mucha risa. Me cuesta mucho tomármela en serio, porque
la idea de gravarla fue un chiste total
con Albert Pla, Juan Carlos García, Antonio Fidel. Fue una idea chistosa, no fue una idea de:
`Hola, vamos a hacer un homenaje´. Pero, bueno, una vez la has gravado tienes
que hacer una reconversión y mostrar un
mínimo de respeto. Aparte de la parte chiste, de que lo pasamos bomba, y
de que da mucha risa esa canción traducida al catalán, pues está ese homenaje a
esas personas que hacen música popular de la manera más simple del mundo.
Canciones que gustan a todo el mundo, que son muy simples, tocan los resortes
mínimos de la música popular. Pues un homenaje a ese tipo de música también lo
hay por mi parte.
Es
absolutamente diferente. Realmente, versionar una canción es muy fácil porque
ya esta hecha la canción, no tienes que hacer letra ni música. Hombre, es más
fácil. Versionar una canción es muy fácil… Pero quizás es difícil
tener a todo el mundo contento con el resultado. Pero
yo nunca intento tener a nadie contento. Jamás, en la vida, nunca. Sólo intento
tenerme contento a mí. Que ya me cuesta, esto. Jamás me planteo si les gustará
o no les gustará, sería muy difícil. Por eso soy músico. Yo no soy médico, ni
mosso d’escuadra, ni nada que tenga que servir al público. Yo soy músico y lo
soy para mí. Esos arquetipos de: `Yo me
debo a mi público; sin mi público no sería nada´, pues yo sí. Lo siento mucho,
pero sin mi público yo también sería yo. Yo no soy mi público: yo soy yo.
Valoro muy positivamente que a la gente le guste mi música y no hay nada de
arrogante en mis palabras, pero yo no me debo a mi público ni mi público se
debe a mí. Mi público son bellísimas personas a las que les gustan mis
canciones y a las que cualquier día les dejaran de gustar, pero no pasa nada.
Pero yo no me debo a nadie, me debo solo a mí. ¿Qué has hecho durante
estos últimos cinco años?
Nada,
el gandul (Risas). He hecho dos discos: Acadèmia dels somnis, que no tuvo gira,
y este disco. Luego, he producido dos discos d’Adrià Puntí, un disco de Paul Fuster, un disco de Gerard
Quintana, … ¿Qué más he hecho?… He ido en moto como un hombre loco y, nada, he
salido con mi novia, he ido al cine... He hecho lo que buenamente he podido.
Pero, ¡déu n´hi do de trabajo, ¿eh?, si lo sumas! Incluso me quedó algún rato
para hacer el gandul. La salida de tu último
disco ha coincidido con la presentación del último trabajo de Manolo García.
¿Te molestan las comparaciones? Yo
creo que somos totalmente incomparables Manolo y yo. No se puede comparar. No
me han comparado nunca, de modo que no puede molestarme, porque no lo han hecho
nunca. Yo pienso que la gente sabe que nos dedicamos a cosas muy diferentes.
Disfrutas cantando en
catalán, ¿verdad? A
todo el mundo le gusta cantar en su idioma. A Manolo le gusta cantar en su
lengua, a Bruce Springsteen le gusta cantar en su lengua, y a mí también; soy
una persona normal, no soy una persona rara. Las personas raras son las que no
cantan en su lengua. Como el 99, 99% de los cantantes de este planeta, canto en
mi lengua. ¿Qué aporta la música en
la vida de Quimi Portet? Nada,
absolutamente nada. Mi vida es mi vida independientemente de la música. La
música es la música y mi vida es mi vida. Mi vida es una vida hecha de
macarrones, de risas, de personas normales. Me levanto, me ducho, me cepillo
los dientes... Mi vida y la música son dos cosas que no se tocan. La música es
mi trabajo, me gusta mucho, pero es sólo mi trabajo. He leído un titular
donde se cita: `Quimi Portet, mestre de la ironía corrosiva’. ¿Estás de acuerdo con
esa definición? No,
eso normalmente lo dicen personas muy serias. Yo vivo rodeado de personas con
mucho sentido del humor. Claro, quizás esto es una casualidad que me ha pasado
a mí, que he caído en un ambiente, que las personas muy serias me encuentran
corrosivo y muy irónico. Pero yo me considero normal.
A
veces me da pena; pienso que si a mí me encuentran muy cachondo es que deben
ser muy serios. Por otra parte, la
critica también asegura que estás en estado de gracia. Debía
ser católico, este. (Risas) Pues se agradece mucho; aunque sea una tontería, es
una persona. Hombre, igual si soy un poco cachondo, pero no soy más cachondo
que la media de la gente que me rodea. Yo no me considero una persona especial.
Igual soy un poco más charlatán, más echao p’adelante, pero el humor no me lo
he inventado yo, el humor lo he sacado del mundo en el que vivo: de mi abuelo,
de mi tío, de mis amigos, de Luis
Masana, del Antonio Quirós, de esta
pandilla de gente que me rodea. El humor está ahí. ¿Te planteas alguna meta
musical con tu último trabajo? Vender
tres millones de copias. Tres o cuatro... ¿Y tocar en…? Tocar
en ningún sitio. Que me manden el dinero a casa, si puede ser. Se lo dices a
todos: (Risas) `mandadle el dinero a casa’ . Vender tres o cuatro millones de
copias como mínimo. Muchas gracias por todo
Quim. Gracias
a ti.
|
|
||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||
|
|
|
||||||||||||||||||
|
Copyright © 2004 - 2005 Revista Magazine.com. Todos los derechos Reservados |
|||||||||||||||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
||